Lucía y Andrés tenían un proyecto de vida en común. Todo era perfecto; su relación, su trabajo. Tienen un objetivo, poner su granito de arena para mejorar el mundo. Pero algo sucede, no se sabe cómo ni porqué, y todo estalla en mil pedazos. Luego el olvido y la vida de cara a la galería, la obsesión por el trabajo y su recompensa, el Premio Príncipe de Asturias. Cuando uno de ellos no está aparece Matías, ese cómo ni por qué, que vuelve a Lucía al pasado para que dé explicaciones.